dientes

¿Mi hijo necesita ortodoncia?

Morder con dificultad, hacer sonidos extraños con la mandíbula… son indicadores que evidencian la necesidad de ortodoncia. Tu hijo necesita tratamiento dental si presenta…

→ Dificultad al morder

¿El niño no mastica con naturalidad? Tal vez se deba a que sus dientes no se encuentran en la posición correcta. Al comer, fíjate en si tu hijo realiza gestos extraños con la boca. Presta atención también a su forma de masticar: ¿lo hace por un solo lado o por los dos? Estos desequilibrios al mascar puede ser un indicativo para acudir a la clínica y evitar los problemas de salud que puede traer consigo (dolor de cabeza, mordida cruzada…).

→ Separación dental o falta de alineación

Si el niño presenta la distancia adecuada entre un diente y otro puede que sea conveniente recurrir a la ortodoncia. Ten en cuenta que, en muchos casos, no solo se trata de un aspecto estético sino de una cuestión que afecta directamente a su salud bucal. ¿Tu hijo tiene los dientes excesivamente separados o, por el contrario, sus piezas dentales se encuentran apiñadas unas con otras? Sea cual sea su problema, la única forma de corregirlo es con ayuda de un profesional.

→ Ruidos raros con la mandíbula

Cada niño es diferente y actúa de forma distinta. No obstante, el hecho de hacer sonidos extraños con la boca no es una particularidad, sino un posible indicador de desorden mandibular. Los síntomas más comunes de esta alteración son: dolores de cabeza, molestia (al masticar, bostezar…), chasquidos al abrir y cerrar la boca…

→ Respiración bucal

El hábito de respirar por la boca suele comenzar a corta edad. Además de los problemas que influyen directamente a la salud bucal, esta mala costumbre puede traer consigo alergias o infecciones, apneas de sueño… incluso problemas de espalda (la respiración bucal implica una mala postura). Para corregir esta patología (que afecta a un 80% de la población) es aconsejable acudir a un especialista.

→ Problemas de pronunciación

¿Has notado que tu hijo presenta cierta dificultad al hablar? Puede que tenga problemas con la pronunciación de determinados sonidos debido a que su lengua se interpone en exceso en esta tarea. Conviene corregir este tipo de problemas lo más pronto posible; puede que sea necesario recurrir no solo a un experto dental, sino también a un profesional en logopedia.

Recuerda que en Clínica Dental Jesús contamos con una amplia oferta de ortodoncias. Consúltanos y pide tu cita en cualquiera de nuestros centros. Confía la salud de tu hijo a los expertos.

LOS MEJORES ALIMENTOS PARA LA SALUD DE TUS DIENTES

1.- Leche y yogures. Todos los productos lácteos son una importante fuente de calcio, elemento indispensable para la reparación del esmalte dental. También contienen fosfatos y vitamina D, lo que aumenta su beneficio sobre dientes y huesos. Eso sí, lo ideal es tomarlos sin azúcar.

2.- Queso. Es el rey de los lácteos en cuanto a su papel protector de los dientes. Esto se debe a su alto contenido en caseína, una fosfoproteína con capacidad remineralizante,.

3.- Chicles y caramelos sin azúcar y con xilitol. La presencia de cualquier cuerpo en la boca provoca un aumento de la salivación, algo muy beneficioso para lubricar y proteger tanto los dientes, las encías y mucosa “Por supuesto, no debe contener azúcar y sí xilitol. Este edulcorante natural, extraído de la madera del abedul, tiene importantes efectos anticariogénicos y bacteriostáticos.

4.- Agua. También ayuda a estimular la salivación porque si no estamos bien hidratados, nuestro organismo ahorrará agua y generará menos saliva.

5.- Frutos secos y semillas. Ricos en vitaminas y minerales, entre los que destacan el calcio (almendras, avellanas, pistachos) y el magnesio (semillas de girasol, sésamo, piñones). Crudos o tostados, sin azúcar o miel.

6- Verduras de hoja verde. Espinacas, acelgas, brócoli o alcachofas no pueden faltar en esta lista porque constituyen una importante fuente de calcio y, en especial, de fibra.

7.- Frutas y verduras crudas .Comer fruta o verdura de textura consistente tiene un “efecto barrido” sobre la placa bacteriana, lo que limpia los dientes y contribuye a que las encías no se inflamen. Manzana, pera, zanahoria o apio son algunos ejemplos.

8.- Té. No solo porque nos hidrata, sino que también aporta flúor -que refuerza la estructura del esmalte- y polifenoles, con acción antibacteriana. El té verde es el más recomendable, pero también el negro o kukicha, muy rico en calcio. La única pega es que, debido a sus antioxidantes, mancha con facilidad los dientes. Pero con una correcta higiene bucodental diaria y limpiezas profesionales periódicas podremos disfrutar de él con tranquilidad absoluta.

El número de los dientes

Seguramente cuando has ido al dentista has oído que tienes una caries en el 28 o que hay que revisar el 44. Esta manera de referirse a los dientes tiene como objetivo diferenciarlos de forma rápida. Pero, ¿de dónde viene?

El Sistema Universal de Numeración fue una propuesta de la Federación Dental Internacional, FDI. Este sistema fue el elegido por la Organización Mundial de la Salud, OMS. Con este sistema se le asigna un número a cada diente. Además de este sistema hay otros como el de la Asociación Dental Americana (ADA) o la continua, entre otras. No todos los sistemas utilizan números, algunos utilizan letras en su nomenclatura. En este sentido, nos centraremos en la usada en nuestro país, en el que para nombrar a un diente se utilizan dos cifras.

El Sistema Universal de Numeración Dental

Para asignar el número, primero se dividió la dentadura en cuatro cuadrantes, mediante dos ejes imaginarios.

Uno vertical entre la parte izquierda y derecha de la boca según se observa, ubicado entre los dos incisivos centrales. Y otro horizontal, que diferencia entre los que están situados en la parte superior y los que se encuentran en la inferior.

Así los cuadrantes serían superior izquierda, superior derecha, inferior derecha e inferior izquierda.

De esta forma, la primera cifra asignada a cada diente ubica el cuadrante en el que está situado en la boca. Aunque el cuadrante es diferente según se trate de una dentadura temporal o de leche.

La dentición temporal o primaria consta de 20 dientes. Está constituida por 4 incisivos centrales, 4 laterales, 4 caninos y 8 molares. Por su parte, la permanente consta de 32 piezas. En la dentadura adulta, los molares infantiles se convierten en premolares y se suman 12 molares.

De esta manera, para nombrar un diente tendríamos que decir, por ejemplo: segundo molar superior izquierdo temporal. Ya sabemos que el lugar “superior izquierdo y temporal” lo sustituiríamos por un número, el 6.

La segunda cifra es asignada por la ubicación secundaria, partiendo de ese eje imaginario por posición. Así el 1 sería el primer diente, y el 5 para una pieza temporal y el 8 para la última muela.

Siguiendo nuestro ejemplo, el número sería el 65.