lavarse los dientes

¿Qué pasa si no te cepillas los dientes?

El cepillado diario es muy importante para mantener un correcto cuidado de tu boca. Si bien es cierto que no todas las bacterias son eliminadas durante la limpieza de tus dientes, hay que tener en cuenta que este proceso supone un hábito esencial para la salud. ¿Te has preguntado alguna vez qué pasaría si dejaras de cepillarte? Sigue leyendo y descubre algunas de las consecuencias de adoptar malos hábitos de higiene…

→ Mal aliento

Uno de los resultados más comunes de la escasa limpieza de la boca es la halitosis; es decir, el mal aliento. Ten en cuenta que, si no eliminas las partículas de alimentos que se quedan entre los dientes, estas empezarán a oler hasta el punto de provocar que tu aliento huela mal. Asimismo, aparte de limpiar los dientes, también es aconsejable tomar medidas de higiene con la lengua, pues las partículas de esta zona pueden desencadenar mal aliento.

→ Enfermedades en las encías

¿Te sangran las encías? Tal vez achaques este problema a la sensibilidad dental, pero lo cierto es que el sangrado también puede estar provocado por la falta de higiene. Piensa que, si no limpias la boca, irás acumulando placa entre los dientes y encías. Esta placa, causada por bacterias, podría resultar muy perjudicial. Por ejemplo, existe la posibilidad de que comience a destruir los tejidos de la boca… ¡dejando espacios entre dientes que podrían infectarse!

→ Deterioro dental

La ausencia de higiene trae consigo manchas en los dientes o un aumento de la sensibilidad dental. Está comprobado que no lavarse los dientes acelera el deterioro de la dentadura: el esmalte se daña, el diente queda más expuesto… Una consecuencia muy perjudicial, especialmente, en personas de avanzada edad en las que el desgaste resulta más evidente.

→ Pérdida de los dientes

Esta consecuencia se encuentra estrechamente ligada a la anterior. Problemas como las caries o las enfermedades de las encías y, en definitiva, el progresivo deterioro dental pueden desencadenar la caída de los dientes.

Como ves, la falta de higiene perjudica considerablemente tu salud. Ahora que conoces algunas de las consecuencias de no cepillarte los dientes… puede que tengas más cuidado con la limpieza de tu boca. En cualquier caso, recuerda que el cepillado no basta; también son aconsejables, entre otros aspectos, las revisiones periódicas al dentista. ¿Necesitas pedir cita?

Los errores más comunes al lavarse los dientes

El cuidado de tu boca es un aspecto fundamental del día a día y una buena limpieza bucodental resulta esencial. Por ello, conviene tener en cuenta los errores más comunes al lavarse los dientes.

El cepillo equivocado

La elección del cepillo de dientes correcto es casi tan importante como el propio cepillado. Si tu cepillo no es el idóneo para tu boca, la limpieza no resultará completa. Ten en cuenta la dureza de las cerdas: no puede ser ni demasiado suave ni excesivamente dura. Lo ideal es prestar atención al estado de tus encías y escoger el que más se adapte a ellas. De igual forma, es importante seleccionar un cepillo que resulte cómodo de usar. ¡Ojo con el tamaño! No es conveniente usar uno muy grande.

Cepillado erróneos

Hay quienes se apresuran a lavarse los dientes nada más terminar de comer… pero comenten un error. Se recomienda esperar alrededor de media hora para llevar a cabo el cepillado. ¿La razón? Al comer, el esmalte de tus dientes se vuelve más sensible; por ello, no conviene frotarlos de inmediato. ¡Y tampoco conviene hacerlo de cualquier manera! La limpieza nunca debe realizarse de forma de linear, sino de arriba abajo.

Exceso de dentífrico

¿Eres de los que cubre el cepillo con mucha pasta de dientes? ¡Error! Procura utilizar poca cantidad. Si empelas demasiado dentífrico, las cerdas se deslizarán entre tus dientes pero no lograrán alcanzar la zona de placa. Como ocurre con los cepillos de dientes, tus encías determinan el tipo de pasta de dientes que utilices. Así, una persona con caries no usará el mismo producto que alguien con sensibilidad dental, por ejemplo.

Limpieza completa

Si quieres que tu boca quede lo más limpia posible, recurre al hilo dental. El cepillado es necesario, pero no suficiente. Por eso, es aconsejable pasarse el hilo dental antes de proceder a cepillarse los dientes. Su uso es beneficioso para el fortalecimiento de encías y la prevención de placa.

El uso de enjuague bucal

Probablemente ya tenías cierta idea de los anteriores consejos (¡recuerda llevarlos a la práctica!). Este último aspecto es un tanto peculiar. Si bien los enjuagues gozan de gran popularidad desde hace mucho tiempo, su uso puede resultar contraproducente en algunas ocasiones. Así pues, toma nota:

  • El alcohol de este tipo de productos puede causar hipersensibilidad.
  • El enjuague bucal no es un sustitutivo del cepillado.
  • Su utilización es complementaria, no esencial.
  • No conviene abusar de su uso.

¿Y tú, eres de los que estaba equivocado en alguno de estos procesos o llevas una correcta limpieza bucodental? Eso sí: recuerda que, a pesar de que tu higiene sea la adecuada, ¡conviene hacer una visita a la clínica de vez en cuando!